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El Autor

  Gizeh Marjo, es el seudónimo de la escritora Leslie Martínez Hoyos. Oriunda del municipio de Sahagún Córdoba. Es licenciada en Humanidades Lengua Castellana, egresada de la Universidad de Córdoba. De 33 años de   edad. Madre de un hijo.   En el año 2009 concursó en el certamen de Mini cuentos Caribe quedando en segundo puesto el micro relato “Zozobra”. En el 2014 participó en el Concurso “Experiencias desde el aula” organizado por el periodice El Meridiano, obteniendo un segundo lugar en la categoría de ensayos.        

Desde la ventana

  Una extraña sensación de ser espiada desde la ventana, la excitó. Se atrevió a mirar y comprobar sus sospechas. Los pezones se despertaron al encontrarse con unos ojos paralizados ante la belleza de su cuerpo. Desde la ventana empezó a tocarse, mientras seguían las miradas,   y lo sintió tan suyo, como si desde siempre hubiese sido él quien la acariciara. . 

Gacela

  Te creías libre, aún había inocencia en ti. Eras una gacela libre en medio de un hermoso bosque, corrías confiada, porque las almas nobles viven en plena fe, creyendo que todo el mundo es bueno, tan bueno como tú.   Pero el depredador llegó en medio de la nada, y acabó con tu alegría. Se llevó tu pureza. Hoy todo lo ves gris, pero sabes mi bella gacela, no hay maldad que supere lo que las almas buenas son capaces de atraer. El tiempo sanará las heridas. Tú sigue siendo libre, sigue brillando para ti.    

La historia

  Él sospecha, ella también. Ambos fin gen tiernos besos y caricias. Ella, desde hace un tiempo, tiene furtivos encuentros con un antiguo amor. Él hasta altas horas de la noche, en su oficina, escribe una larga historia de amores contrariados.  

Amores de U

  Y como siempre, yo olvidadiza. Había dejado la cartuchera de mis lápices en el mostrador de mi cuarto. Y justamente, de improviso la profesora anunció letra por letra: se hará un quizz.  Al extremo de la fila estabas tú, mi compañero de clase favorito. Alcé la mirada, y desde lejos, hice señas con mi boca para que me auxiliaras. Necesitaba un lápiz.  Pero sólo tenías uno. Y como prueba de lealtad lo partiste a la mitad. Lo hiciste pasar entre los compañeros, junto con una nota que decía:   -        -Tranquila negra que lo mío, es tuyo.    

Añoranzas

Estaba realmente cansado de vivir en esa maldita ciudad fría. Deseaba regresar a las brisas marinas. Pero el dinero era escaso, un trabajo modesto. Así que   no teniendo más recursos que un arma, decidió usarla para obtener, por lo menos, un mar de sangre.

Zozobra

  La incertidumbre de la presencia del olor a palma humada, rodeando el recinto, la despertó. Las anteriores noches habían sido frescas, pero la de ahora, estaba impregnada de un calor infernal. Sin embargo, la suave brisa de febrero, lograba calarse por las paredes de cartón Trató de dominar su modorra para inhalar el aire y comprobar sus sospechas, y al percibirlo de nuevo, supo que la historia se repetía.