Gacela
Te creías libre, aún había inocencia en ti. Eras una gacela libre en medio de un hermoso bosque, corrías confiada, porque las almas nobles viven en plena fe, creyendo que todo el mundo es bueno, tan bueno como tú.
Pero el depredador llegó en medio de la nada, y acabó con tu alegría. Se llevó tu pureza. Hoy todo lo ves gris, pero sabes mi bella gacela, no hay maldad que supere lo que las almas buenas son capaces de atraer. El tiempo sanará las heridas. Tú sigue siendo libre, sigue brillando para ti.
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